Hay un silencio que golpea el alma cuando vives en otro paรญs y cuelgas una llamada por el cumpleaรฑos de tu mamรก o ves los quince de tu sobrina a travรฉs de la pantalla de un telรฉfono o recibes una foto de tu hermana en la playaโฆ De repente, entre la nieve de un paรญs ajeno o el aire acondicionado de un apartamento alquilado, entiendes la letra pequeรฑa del billete de aviรณn: migrar tiene un costo invisible, porque nadie te cuenta que migrar no es solo una consecuencia de la distancia es una cicatriz que se renueva cada vez que en tu casa ponen la mesa y tu silla se queda vacรญa.
Cuando las pantallas no alcanzan
Aunque intuyes que al armar la maleta tambiรฉn dejarรกs los abrazos de cumpleaรฑos, las noches de fin de aรฑo jugando dominรณ y hasta el adiรณs definitivo a quienes te vieron crecer en el barrioโฆ hasta que no pasa, no duele.
Al principio, nos consolamos con el acceso a la tecnologรญa y tener siempre internet. Comenzamos a mandar la remesa, el combo de comida y la recarguita cuando nos empieza a ir mejor. Sentimos, por un segundo, que โcumplimosโ. Pero la nostalgia es traicionera. Cuando llega el cumpleaรฑos del viejo, el bautizo de la niรฑa de tu mejor amiga, la fiestecita en casa del vecino, te das cuenta de que no hay red 5G que transmita el olor al cafรฉ que hace tu abuela ni el calor de tu gente. Poco a poco, migrar se convierte en un duelo silencioso que la diรกspora vive en soledad. Sientes una sensaciรณn de desarraigo al darte cuenta de que la vida siguiรณ allรก, sin ti.
Entonces, te descubres sonriรฉndole a la pantalla mientras por dentro se te encoge el pecho. Te conviertes en un espectador digital de tu propia historia familiar celebrando con horas de diferencia y un nudo en la garganta.
El verdadero costo de la distancia
La verdad es que se llega a ser feliz, se gana en prosperidad y libertad, pero tambiรฉn pagamos con la moneda mรกs cara que existe: el tiempo que jamรกs regresa junto a los nuestros. Por quienes dejamos y tambiรฉn nos extraรฑan, no podemos idealizar la migraciรณn ni reducirla a una tarjeta de crรฉdito, porque detrรกs de cada รฉxito econรณmico en el exterior, hay una renuncia emocional gigantesca que muchas veces callamos. Migrar evidencia el sacrificio de muchas generaciones fragmentadas por la necesidad econรณmica y obligadas a cambiar presencia fรญsica por la estabilidad de los demรกs.
ยกรnete al debate en la comunidad AKubaa!
Tal vez, hoy, es de esos dรญas que amaneciste extraรฑando los almuerzos en casa de los abuelos y sientes nostalgia de tu gente. Por eso, queremos leerte y saber lo que se siente: ยฟVale la pena migrar? En AKubaa creemos que visibilizar este dolor de no rendirse es honrar la valentรญa de quienes sostienen a los suyos desde lejos, cargando con el peso invisible de las ausencias.
ยกAnรญmate a contarnos tu historia! Dรฉjanos tu comentario abajo, comparte tu experiencia, danos like y รบnete al debate en nuestras redes sociales. Y recuerque que: Ahora puedes descargar nuestra web app de AKubaa.
Mรกs en AKubaa
- Migrar y el costo invisible de la distancia: lo que nadie te cuenta.
- Batallas de aura llegaron a Cuba: ยฟRealidad o ilusiรณn digital en las calles?
- Las polรฉmicas detrรกs de Mia Dio, la nueva Miss Universo Cuba



