Yo leo esto y me quedo en silencio un segundo. No por sorpresa —en Cuba ya casi nada sorprende— sino por el contraste brutal: en un país con un déficit habitacional superior a 900.000 viviendas al cierre de 2025, y con 35% de las casas catalogadas como en mal estado, se abre la puerta a que una persona pueda tener más de tres viviendas a su nombre cuando se apruebe la nueva Ley de Viviendas

Y no, esto no va de “qué bien, por fin modernidad”. Esto va de entender qué significa esa modernidad en un país donde la palabra “casa” no siempre significa hogar: a veces significa herencia, refugio, moneda social, salvavidas, negocio… o cicatriz.

Hoy, 18 de febrero de 2026 (7:19 a.m. según la nota que circula), el anteproyecto está siendo evaluado por la Asamblea Nacional, con un calendario que apunta a aprobación antes de que termine 2026, mientras la consulta pública sigue abierta hasta el 28 de febrero de 2026.  Yo lo veo como una de esas decisiones que parecen técnicas… pero en Cuba todo lo técnico termina siendo emocional.


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El cambio que lo mueve todo: el límite deja de ser “dos” y empieza a ser “depende”

Según el texto que se mueve por medios oficiales y lo que han explicado medios y espacios institucionales, el anteproyecto introduce algo que, en Cuba, es casi una revolución silenciosa:

  • Se permitiría que una persona natural sea propietaria de hasta dos viviendas en la ciudadsin contar la llamada “vivienda de descanso” (playa, campo o montaña). 
  • Y lo más delicado: esa vivienda de descanso en la versión actual no tendría límites. O sea: en teoría, más de tres viviendas a tu nombre. 

Ahora dime tú: ¿cuándo descubriste que en Cuba una frase como “en teoría” puede ser un huracán? Porque “en teoría” abre puertas… pero también abre desigualdades.



El país de los techos rotos y la matemática cruel

Aquí está el nudo, y yo no lo suelto:

  • Faltan más de 900.000 viviendas (cifra oficial al cierre de 2025, según lo citado). 
  • 35% del fondo habitacional está en estado regular o malo

Entonces la pregunta que me hago —y que sé que tú también te haces— es: ¿para quién es esta ley, realmente? . Porque cuando un país tiene sed, tú no anuncias que algunos podrán tener varios tanques. Tú arreglas la tubería. Pero Cuba… Cuba hace las dos cosas al revés y al mismo tiempo.


Colorear no es un juego: es desarrollo físico, social y emocional. Cuando un niño colorea, pasa algo que ninguna pantalla puede replicar:

Impacto social: invita al diálogo, al compartir, al “mira lo que hice”, al momento en familia.

Desarrollo físico: mejora la motricidad fina, la coordinación mano-ojo y fortalece los músculos de los dedos.

 Beneficio psicológico: reduce ansiedad, mejora la concentración y estimula la creatividad infantil.


Alquileres y subarrendamiento: cuando el Estado reconoce lo que la calle ya hacía

El anteproyecto también viene con cambios directos al mercado de alquiler:

  • Aumentar la proporción de viviendas destinadas al arrendamiento
  • Permitir explícitamente el subarrendamiento

Y aquí yo me río con una risa amarga, porque ¿sabías que en Cuba el mercado siempre existió… aunque lo llamaran de otra manera? La ley, muchas veces, llega tarde: llega cuando la práctica ya se volvió costumbre, cuando la necesidad ya ganó. Lo que cambia no es solo la letra: cambia el mensaje. El mensaje es: “vamos a formalizar lo informal”. Y eso puede traer dos cosas a la vez:

  1. Más oferta “legal” de alquiler (teóricamente).
  2. Más presión sobre los precios (muy probablemente), porque cuando algo se “autoriza”, también se profesionaliza… y se encarece.

La isla con casas vacías: el éxodo como inmobiliaria invisible

Hay otro detalle que no se puede ignorar: existen miles de propiedades desocupadas porque sus dueños emigraron en el gran éxodo de los últimos cinco años, donde Cuba perdió casi un millón de habitantes (según lo citado en la nota). 

Esta es una de esas ironías cubanas que duelen: hay gente sin casa… y hay casas sin gente. Y ahí es donde la nueva ley parece querer reordenar el tablero: si se facilitan transmisiones, ventas, herencias, y se elimina el miedo a perder la vivienda por emigrar, esas casas podrían moverse más rápido en el mercado. Podrían. (Siempre esa palabra.)


Transmisión de propiedades: vender, donar, permutar, heredar… con menos trabas

El anteproyecto —tal como tú lo compartiste— busca “clarificar y flexibilizar” reglas para transmisión de propiedades, facilitando:

  • venta
  • donación
  • permuta
  • herencia

Y también afirma que las viviendas de descanso tendrían los mismos derechos de transmisión que las residenciales, lo cual facilitaría su compraventa sin trabas administrativas previas. Esto, dicho sin maquillaje, es una señal: el Estado intenta que la vivienda sea un activo más “movible”, más “mercado”.


Hipotecas y bancos estatales: la palabra prohibida empieza a sonar normal

Otro punto clave: los bancos estatales se preparan para ofrecer créditos hipotecarios para comprar o construir casas.  Yo no puedo evitar pensar en lo que significa decir “hipoteca” en un país donde el salario a veces no alcanza ni para reparar una gotera. Entonces me pregunto: ¿quién califica? .¿quién paga?. ¿con qué moneda, con qué tasa, con qué garantía?. Si esto se implementa con reglas realistas y acceso amplio, puede ser un puente. Si se implementa de forma restrictiva, puede convertirse en otro filtro más que divide: los que pueden y los que miran.



El punto más sensible: adiós a la confiscación por emigrar

Y aquí está una de las frases con más carga histórica: se eliminaría la confiscación de viviendas cuando sus propietarios emigren.Por décadas, esa amenaza fue un fantasma: “si te vas, pierdes”. Aunque con matices legales y prácticas variables, el miedo existía, y el rumor también. Y en Cuba, el rumor pesa como decreto. Que lo pongan sobre la mesa cambia la psicología del propietario. Cambia la conversación familiar. Cambia el plan del que está pensando irse mañana.


Lo que está vigente hoy: la regla del “1 + 1”

Para entender el terremoto, hay que recordar lo vigente: Desde el Decreto-Ley 288 (2011), los cubanos y extranjeros con residencia permanente pueden comprar viviendas, pero bajo condiciones específicas: una vivienda de residencia permanente y otra de descanso, ambas inscritas en el Registro de la Propiedad

Y para comprar o legalizar, se suelen exigir documentos como los que mencionaste (y que en la práctica son parte del “paquete” burocrático):

  • título de propiedad inscrito en el Registro
  • certificación catastral
  • certificado de habitable (para viviendas nuevas o reconstruidas)
  • autorización de la Dirección Municipal de la Vivienda en casos específicos (permuta/donación)

Esa arquitectura documental no desaparece por arte de magia, aunque la ley cambie. Cuba no suelta la carpeta: Cuba la engrapa.


Tabla AKubaa: lo que cambia vs lo que duele

TemaLo que propone el anteproyectoLo que choca en la realidad
PropiedadHasta dos viviendas en ciudad + vivienda de descansosin límite explícito (teóricamente más de tresDéficit 900.000+ y 35% en mal estado: se abre acumulación en un país con escasez 
AlquilerMás vivienda para arrendamiento y se permite subarrendarPuede aumentar oferta… pero también disparar precios y formalizar desigualdad
TransmisiónMás claridad para venta/donación/permuta/herenciaMenos trabas ayuda, pero no arregla materiales, derrumbes, ni hacinamiento
CréditosBancos estatales con hipotecas para compra/construcción ¿Quién califica con salarios actuales? ¿qué moneda? ¿qué tasas?
EmigraciónSe eliminaría confiscación por salida definitiva Cambia el miedo histórico, pero no detiene el éxodo ni repara el parque habitacional

Lo que dicen los usuarios: el país opinando en voz alta

Aquí voy a hablar como yo leo a la gente: en comentarios, en colas, en llamadas de WhatsApp, en la típica conversación donde nadie dice “según” pero todo el mundo siente. He visto reacciones que se repiten como coro:

  • “Eso es para legalizar a los que ya tienen varias casas por la izquierda.”
  • “Van a convertir la vivienda en negocio… y el que no tiene, menos va a tener.”
  • “Si quitan la confiscación, por fin uno se puede ir sin dejar la vida entera en manos del miedo.”
  • “Lo del subarrendamiento suena bonito… hasta que el alquiler te cueste el alma.”
  • “Hipotecas en Cuba… ¿con qué salario, mi amor?”

Y también hay otro tipo de opinión, más pragmática:

  • “Si esto hace que las casas vacías se muevan, algo puede destrabarse.”
  • “Al menos están reconociendo que la ley del 88 se quedó en otro siglo.”

Yo escucho todo eso y concluyo algo incómodo: la gente no discute solo una ley; discute qué país cree que está naciendo, y si ese país va a tener espacio para todos… o solo para los que ya estaban acomodados.


La visión de AKubaa: una ley que puede ordenar… o oficializar la desigualdad

Desde AKubaa yo lo digo claro, sin gritar pero sin maquillaje: Esta ley tiene dos caras.

La cara útil:

  • Puede dinamizar un mercado congelado por trabas.
  • Puede facilitar herencias, ventas, y que viviendas vacías entren al circuito.
  • Puede reducir el terror histórico de perder la casa por emigrar. 

La cara peligrosa:

  • En un país con 900.000+ viviendas faltantes y un parque deteriorado, permitir acumulación patrimonial puede convertirse en un acelerador de desigualdad. 
  • La formalización del alquiler y subarrendamiento puede crear “mercado” sin crear “viviendas nuevas”. Y cuando la oferta real no crece, lo que crece es el precio. 

Mi preocupación no es que alguien tenga dos, tres o diez casas “en teoría”. Mi preocupación es qué pasa con el que no tiene ni una que no se le caiga encima. Porque el dato del 35% en mal estado no es una estadística: es una abuela durmiendo en un cuarto apuntalado. Es un niño haciendo tareas con un techo que llora. Es un derrumbe que no avisa. 


Y ahora, lo práctico: cómo participar en la consulta

La consulta pública sobre el anteproyecto continúa hasta el 28 de febrero de 2026 y se pueden enviar opiniones al correo: consultaleyvivienda@oc.micons.gob.cu.  Después, el Ministerio de la Construcción procesará sugerencias y elaborará el texto definitivo para presentarlo a la Asamblea Nacional, con previsión de aprobación antes de finalizar 2026.  Y aquí yo te lo digo como AKubaa, mirándote de frente: si tú crees que esto no te toca, te toca. Porque la vivienda es donde la política se vuelve vida diaria.


Te lo digo directo, como te lo diría en el podcast

¿Sabías que una ley puede cambiar el mapa de un país sin mover una sola frontera?
Esta lo puede hacer. Pero la pregunta que me persigue es una sola, y por eso el artículo no se me va por las ramas: Si Cuba permite que algunos tengan más de tres viviendas, en una isla con déficitdeterioro y casas vacías por el éxodo, ¿esto será el inicio de un mercado más humano… o la oficialización elegante de una desigualdad que ya venía caminando sin permiso? .

Y ahora te toca a ti: ¿tú crees que esta nueva Ley de Viviendas va a ayudar a que más cubanos tengan hogar, o va a abrir la puerta para que unos pocos acumulen mientras la mayoría sigue esperando?.

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Author: AKubaa

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