Descubrir que un peluche con dientes puntiagudos podía quitarle la corona a Pikachu y a Hello Kitty no fue casualidad. Bastó con escuchar a un niño en La Lisa decir “¡ese es el mío!” o ver una joven en Santa Clara mostrar su Labubu con orgullo en un TikTok con reguetón de fondo. Y ahí comprendí que algo más grande estaba pasando.

Clic en la imagen y entérate de todo. Conviértete en patrocinador de A&K lleva tu negocio al siguiente nivel. 

Labubu no nació en Disney ni en Japón. Surgió de los sueños oscuros y dulces de un artista entre Bélgica y Hong Kong, y terminó hechizando al planeta entero. Pero lo más sorprendente es que ya está aquí, en Cuba. No en masa, claro, porque los precios siguen siendo un lujo para muchos. Pero sí en espíritu, en memes, en copias callejeras y en algunos niños que lo abrazan como si fuera parte de su familia. En AKubaa, te contamos cómo este pequeño monstruo peludo cruzó mares, superó bloqueos y terminó colándose en los corazones caribeños.

Dale Play

🎧 Contenido exclusivo. Este audio es solo para miembros registrados. ¡Regístrate gratis y accede ahora!.


El monstrico del bosque que no le teme al Caribe

Labubu nació en los trazos de Kasing Lung, un ilustrador de Hong Kong que se dejó inspirar por cuentos escandinavos. En 2015, lo publicó por primera vez en un libro ilustrado: orejas largas, mirada intensa, sonrisa de nueve dientes. Una criatura que, a pesar de su apariencia salvaje, te invita a confiar.

Lo que comenzó como arte se volvió obsesión. Las primeras figuras de vinilo volaron en ferias de Asia. Eran piezas de colección, no juguetes para niños. Pero fue Pop Mart, el gigante chino del retail emocional, quien lo llevó al estrellato global.

Y sí, desde junio de 2025, Labubu sigue arrasando, incluso en lugares que nadie se hubiera imaginado… como Regla, Artemisa o el Vedado.


Clic y escucha todos tus noticias de interés aqui en tu MundoVirtual. Imagen d e A&K.

¿Y cómo llegó a Cuba?

Los primeros que lo trajeron fueron cubanos que viven fuera: influencers, primos en Hialeah o coleccionistas en Madrid. Algunos lo enviaron como regalo para sus sobrinos en la isla. Otros, simplemente, lo mostraron en sus redes con esa mezcla de nostalgia y envidia controlada que todos conocemos.

Pero lo increíble es cómo el cubano ha adaptado a Labubu. En La Habana Vieja, ya hay versiones hechas en tela reciclada. En Matanzas, un artesano le hizo un homenaje con yarey y cuentas de madera. Y en los grupos de Telegram, ya se comparten stickers y memes con su cara.

“El mío es falso, pero lo amo igual”, me dijo una niña en el Malecón. Y ahí supe que este peluche no era solo un fenómeno extranjero: es ahora también parte del imaginario cubano.


Ya no hay tiempo para leer por eso ,«AKubaa sin filtro (podcast)» es para ti escucha ahora todas tus noticias mientras continúas haciendo todo.

No es perfecto, por eso gusta tanto

En un mundo donde los dibujos animados vienen filtrados por IA, Labubu desentona. Tiene los dientes chuecos, la sonrisa torcida, y la expresión de quien va a hacer una travesura. Es imperfecto. Y eso lo hace real.

Para los niños cubanos, que crecen entre carencias y creatividad, Labubu no es solo un peluche bonito: es un símbolo de rebeldía tierna, de juego libre, de no tener que ser siempre el bueno de la película. Y para los adultos, es una mezcla entre arte, nostalgia y deseo. Porque sí: algunos ya lo ven como una inversión.


¿Un peluche que cuesta lo que un motor?. Así es Labubu

En junio de 2025, una edición especial de Labubu tipo “MEGA” se subastó en Pekín por 150 000 dólares. En Cuba, esa cifra suena a ficción. Pero no por eso se ha quedado fuera del fenómeno.

Hay quienes compran las versiones pequeñas por reventa (sí, llegan por Telegram o a través de mulas). Otros, simplemente, imprimen su cara en camisetas, cuadernos o memes. Lo importante es tenerlo cerca, aunque sea simbólicamente. Como pasa con muchas cosas aquí: no tenerlo no significa no soñarlo.


Visita Mundovirtual y descubre más de este mundo tecnológico .

Cómo saber si el tuyo es real (o cómo defender con dignidad una copia)

Los originales vienen con código QR, tienen textura mate y están cosidos con precisión quirúrgica. Pero en Cuba, la autenticidad se mide distinto: si lo quieres, si lo cuidas, si te hace reír, entonces ya es tuyo.

En AKubaa, creemos que el alma de un objeto también está en cómo se vive. Y en ese sentido, incluso un Labubu hecho a mano por una abuela con retazos de blúmer puede tener más valor que uno comprado en Pop Mart.


Vive , conoce y disfruta Cuba al estilo A&K.

Labubu según el pueblo: entre ternura, memes y picardía

“Parece un duende loco, pero mi hija no se duerme sin él”, dice Mayra, madre en Centro Habana.
“Yo lo vi en un video y pensé que era un personaje nuevo de los muñequitos rusos”, comenta un vecino en Holguín.
“Mi sobrino me pidió uno, y como no tengo divisas, le pinté uno en la pared. Ahora dice que tiene el más grande de todos”, se ríe Darío, muralista en Cienfuegos.

Así es Cuba con Labubu: lo tropicaliza, lo reinventa, lo hace suyo.


Más que moda: ¿qué nos dice Labubu de nosotros?

Este peluche no es solo viral. Es una señal de los tiempos. De cómo el mundo entero —desde Seúl hasta San Miguel del Padrón— necesita historias que no estén prediseñadas, objetos que parezcan tener alma, juguetes que no lo parezcan.

Labubu es arte, identidad, juego, símbolo, compañía y espejo. En él caben el niño que no tiene nada y el adulto que lo quiere todo. El peluche que ríe con dientes torcidos nos recuerda que lo imperfecto también puede ser adorable, que lo raro también puede ser deseado. Y que incluso en una isla sitiada por bloqueos, también pueden florecer las modas globales, los sueños virales… y los abrazos monstruosamente tiernos.


¿Y tú, ya tienes tu Labubu?

¿Lo hiciste tú mismo, lo compraste en MLC o te lo mandó alguien desde afuera?. ¿Crees que esta fiebre pasará o será parte de una nueva generación?.

Recibe todas tus noticias actualizadas y más candentes, totalmente gratis ,solo has Clic en la image y Unete a esta comunidad.

💬 Te leemos en los comentarios.
Síguenos en AKubaa y comparte este artículo si tú también sientes que Labubu ya forma parte de la historia cubana contemporánea.

Más en AKubaa.

AKubaa
Author: AKubaa

por AKubaa

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

google.com, pub-7764624815890029, DIRECT, f08c47fec0942fa0