Hay frases que caen como una chispa sobre un tanque de gasolina. Y en el caso de Cuba, donde la realidad ya está cargada de tensiones, apagones y desesperanza, las palabras del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no pasaron desapercibidas. Desde el Despacho Oval, el mandatario lanzó una declaración que, para muchos cubanos dentro y fuera de la Isla, suena a historia repitiéndose:

“Creo realmente que tendré el honor de tomar Cuba… quiero decir liberarla o tomarla”.

En ese momento, millones de cubanos —desde La Habana hasta Hialeah, Tampa, Madrid o Ciudad de México— sintieron que la conversación sobre el futuro del país volvía a entrar en una zona peligrosa y compleja. Porque cuando se habla de “tomar Cuba”, no se habla solo de política exterior. Se habla del destino de once millones de personas que llevan décadas atrapadas entre promesas, sanciones, crisis y discursos.


Colorear no es un juego: es desarrollo físico, social y emocional. Cuando un niño colorea, pasa algo que ninguna pantalla puede replicar: Impacto social: invita al diálogo, al compartir, al “mira lo que hice”, al momento en familia. Desarrollo físico: mejora la motricidad fina, la coordinación mano-ojo y fortalece los músculos de los dedos. Beneficio psicológico: reduce ansiedad, mejora la concentración y estimula la creatividad infantil.


Trump, Cuba y la estrategia de presión

El mensaje de Donald Trump sobre Cuba no llegó en el vacío. En los últimos días, el presidente también afirmó a bordo del Air Force One que “Cuba quiere llegar a un acuerdo con Estados Unidos”, dejando claro que las conversaciones existen, pero que Washington no está dispuesto a esperar indefinidamente. Incluso fue más lejos: insinuó que el cambio podría darse “por la vía amistosa o no”. Para muchos analistas, esto encaja con la estrategia que la administración republicana ya ha usado en otros escenarios internacionales como Irán o Venezuela, donde la presión política, económica y militar ha sido parte de la fórmula para provocar cambios en el liderazgo. Pero Cuba no es cualquier país en el tablero geopolítico. Cuba es una herida abierta en la historia de Estados Unidos.



Un país a oscuras mientras el mundo debate su destino

Mientras estas declaraciones sacuden Washington, la realidad dentro de la Isla es otra historia. Esta misma semana, Cuba sufrió un apagón generalizado en todo el país, reflejo de una crisis energética profundaque golpea a los ciudadanos de a pie. La escena es conocida por cualquiera que haya vivido allí: velas en las ventanas, ventiladores apagados, niños haciendo tareas con linternas y abuelas diciendo resignadas:

“Esto no hay quien lo aguante más”.

En Miami y Hialeah, la diáspora cubana siguió las declaraciones con mezcla de esperanza, miedo y escepticismo. Un cubano en Tampa me dijo algo que resume bien el sentir de muchos:

“Ojalá Cuba fuera libre, pero que nadie se equivoque… una intervención nunca es un juego”.


 ¿Tienes un negocio? . Publicalo aquí ,solo te tarda un minuto y conecta con personas que buscan lo que tú ofreces.Clic y descubre todas las ventajas que puede obtener tú ahora mismo. Es hora de llevarte al lugar que merece sin luchar con el algoritmo


El Congreso entra al debate

Las palabras de Trump no tardaron en provocar reacción política en Washington. Los senadores Tim Kaine, Adam Schiff y Rubén Gallego presentaron una resolución de poderes de guerra destinada a impedir que el presidente pueda ordenar una intervención militar en Cuba sin autorización del Congreso. La discusión gira alrededor de un punto clave de la Constitución de Estados Unidos: solo el Congreso puede declarar la guerra.

Kaine fue directo:

“El ejército estadounidense no puede convertirse en una herramienta personal del presidente”.

Mientras tanto, Schiff recordó que el mandatario ya ha tomado decisiones militares en escenarios como Irán y Venezuelasin una aprobación legislativa clara. El mensaje del Senado es simple: si alguien quiere abrir un nuevo capítulo militar en el Caribe, primero tendrá que debatirlo ante el país.



La visión de AKubaa: Cuba no es un trofeo

Desde AKubaa, vemos este momento con la cabeza fría y el corazón cubano. Cuba no puede seguir siendo tratada como una ficha en el tablero geopolítico de nadie. Ni del régimen que ha gobernado durante más de seis décadas, ni de potencias que hablan de “tomar” o “liberar” la Isla como si fuera una operación estratégica. La verdadera pregunta no es quién toma Cuba. La verdadera pregunta es cuándo los cubanos podrán decidir su propio destino. Porque al final del día, los que sufren los apagones, las colas y la incertidumbre no están en Washington ni en el Palacio de la Revolución. Están en barrios de Santiago, Santa Clara, La Habana… y también en los corazones de la diáspora que sueña con volver a una Cuba distinta.


Ahora te pregunto a ti:

¿Crees que las declaraciones de Trump acercan a Cuba a un cambio real… o solo aumentan la tensión entre ambos países?.

Te leo en los comentarios y en nuestras redes. La conversación continúa en AKubaa. 🇨🇺


Más en AKubaa

AKubaa
Author: AKubaa

por AKubaa

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

google.com, pub-7764624815890029, DIRECT, f08c47fec0942fa0