Hay palabras que en Cuba suenan como un eco del pasado. Palabras que cuando vuelven a escucharse provocan escalofríos en quienes ya las vivieron. “Opción Cero” es una de ellas. En estos días he visto ese término regresar al debate público después de que el gobierno de Miguel Díaz-Canel lo mencionara en medio de la crisis energética que atraviesa el país. Y para muchos cubanos —dentro y fuera de la isla— esa frase no es solo una estrategia económica. Es un recuerdo doloroso del Período Especial, cuando la vida cotidiana se convirtió en una lucha constante por sobrevivir.



Qué significa realmente la “Opción Cero”

La llamada “Opción Cero en Cuba” fue concebida en los años 90 durante el gobierno de Fidel Castro. Era, en esencia, un plan de emergencia extrema pensado para el peor escenario posible: quedarse sin petróleo importado.En palabras simples: un país funcionando casi sin combustible. El plan contempla medidas drásticas para mantener operando únicamente lo esencial del Estado. Entre ellas:

  • Paralización de gran parte de la industria
  • Reducción extrema de horarios laborales y escolares
  • Limitación de servicios públicos
  • Racionamiento severo de recursos y energía

La prioridad no sería la economía ni el bienestar cotidiano de la población, sino la supervivencia del sistema político en medio de una escasez total.

Cuando la teoría se parece demasiado a la realidad

Hoy, en 2026, muchos cubanos sienten que ese escenario ya no es hipotético. Los apagones prolongados, la escasez de combustible y el deterioro del sistema eléctrico recuerdan demasiado a los años más duros del Período Especial. Hay provincias donde la electricidad se va por más de diez o doce horas. El transporte casi desaparece. Y las colas para cualquier cosa se vuelven parte del paisaje. Un lector de AKubaa desde Santiago de Cuba me escribió algo que resume el sentimiento de muchos:

“Aquí no hace falta activar la Opción Cero. Ya estamos viviendo algo muy parecido.”

Mientras tanto, en Miami, Hialeah, Tampa o Madrid, la diáspora cubana observa la situación con una mezcla de preocupación, impotencia y memoria. Porque quienes emigraron en los 90 saben exactamente lo que significa cuando el gobierno empieza a hablar de planes de supervivencia energética.

La crisis del petróleo y los aliados que ya no alcanzan

Uno de los factores detrás de esta discusión es la reducción del petróleo que históricamente llegaba desde aliados políticos. Durante años Venezuela sostuvo gran parte del suministro energético de Cuba. Pero la propia crisis venezolana ha reducido ese apoyo. Otros acuerdos internacionales tampoco logran cubrir las necesidades de la isla.El resultado es una tormenta perfecta: crisis energética + inflación + malestar social creciente.

La visión de AKubaa

Desde AKubaa lo digo claro: hablar de Opción Cero no es solo un tema técnico o energético. Es un síntoma profundo de un modelo económico que lleva décadas sin encontrar una solución sostenible. Porque cuando un país comienza a prepararse oficialmente para funcionar sin combustible, lo que está reconociendo implícitamente es que el sistema ya no tiene margen de maniobra. Y la pregunta que muchos cubanos —dentro y fuera de la isla— se hacen hoy no es solo cómo sobrevivirá el gobierno a esa crisis. La pregunta real es otra. ¿Cuánto más puede resistir el pueblo cubano viviendo permanentemente en modo “emergencia”?.

Te leo en AKubaa.com. ¿Crees que Cuba realmente podría volver a una Opción Cero, o la isla ya está viviendo algo muy parecido?.


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Author: AKubaa

por AKubaa

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