Hay noches en Cuba en las que el silencio pesa más que cualquier discurso oficial. Pero esta vez no hubo silencio. Hubo metal golpeando metal. Hubo cazuelas, cucharones y voces cansadas. Y cuando eso ocurre en la Isla, todos sabemos lo que significa: la paciencia se está agotando. En medio del colapso del sistema eléctrico en Cuba, varios barrios de La Habana volvieron a convertirse en escenario de cacerolazos y protestas nocturnas. Marianao, Centro Habana, Arroyo Naranjo, el Reparto Bahía y el Vedado fueron algunos de los puntos donde vecinos salieron a las calles a expresar lo que muchos ya no pueden guardar.
Todo ocurrió después de más de 48 horas de apagones continuos, una situación que ha convertido la vida cotidiana en una prueba de resistencia. Y en Cuba, cuando la luz se va… la gente habla.

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Una ciudad a oscuras… y con el pueblo golpeando cazuelas
Los videos que circulan en redes sociales —muchos compartidos por el periodista Mario J. Pentón— muestran calles completamente oscuras donde lo único que se escucha es el sonido metálico de las cazuelas. No es un sonido cualquiera. Es el sonido de la frustración.
En Centro Habana, uno de los municipios más densamente poblados de la capital, vecinos salieron a los balcones y a la calle golpeando utensilios de cocina. En Marianao y Arroyo Naranjo la escena se repitió: oscuridad total, gente gritando desde las casas y cazuelas marcando el ritmo de la protesta. Un usuario escribió en redes algo que resume el sentimiento de muchos:
“No es solo el apagón… es no saber cuándo se acaba.”
Y esa frase pesa. Porque el problema ya no es solo la falta de electricidad. Es la incertidumbre.
El colapso eléctrico en Cuba que lo paraliza todo
La crisis energética que vive la Isla no es nueva, pero ahora parece haber llegado a un punto crítico. El sistema eléctrico nacional colapsó recientemente, provocando una cadena de apagones que todavía afecta a gran parte del país. En muchas provincias los cortes se prolongan por días. Y cuando se va la corriente, en Cuba se apaga mucho más que una bombilla.
Se pierde el agua porque las bombas no funcionan. Se pierde la comida porque los refrigeradores no enfrían. Se pierde la conexión porque el internet desaparece. Y en muchos hogares también se pierde algo más básico: la certeza de qué se va a comer mañana.
Los cacerolazos también llegan a otras provincias
Las protestas no se han limitado a la capital. Videos difundidos por plataformas independientes como Ciudadanía y Libertad muestran escenas similares en Jagüey Grande, Matanzas, donde vecinos denuncian cinco días seguidos sin electricidad estable. Las imágenes son casi idénticas a las de La Habana: calles oscuras, personas golpeando cazuelas y un país que parece hablar a través del ruido.

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La crisis que Cuba arrastra desde hace años
El deterioro de las termoeléctricas cubanas, la escasez de combustible y las fallas constantes en la red eléctrica llevan años acumulándose. Lo que ocurre ahora es la consecuencia de ese desgaste. En los últimos meses los apagones en Cuba se han vuelto más frecuentes y más largos. Y aunque el gobierno ha intentado explicar la crisis, muchos ciudadanos sienten que la información llega tarde… o simplemente no llega. Mientras tanto, desde Estados Unidos el gobierno de Donald Trump declaró recientemente emergencia nacional por Cuba, aumentando la presión política sobre La Habana. Pero la realidad es que el país ya estaba sumido en una crisis energética profunda mucho antes de esas medidas.
La mirada de AKubaa: cuando el ruido de las cazuelas cruza el mar
Desde Miami, Hialeah, Tampa, Madrid o Ciudad de México, la diáspora cubana observa estas escenas con un nudo en el pecho. Porque todos sabemos cómo se siente una noche sin luz en Cuba. El calor pegado a la piel. Los mosquitos. La comida que se echa a perder. Y la impotencia de no poder cambiar nada. Los cacerolazos en La Habana no son solo una protesta. Son un mensaje que se escucha incluso fuera de la Isla. Un mensaje que dice: la gente está cansada. Ahora la pregunta es inevitable. Si las cazuelas siguen sonando en la oscuridad… ¿estamos ante otro momento de ruptura social en Cuba?.
Te leo en los comentarios. La conversación continúa en AKubaa.com y en nuestras redes.
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